Breaking

sábado, 14 de enero de 2017

Orión: ¿Por qué nuestros antepasados alinearon las Pirámides con esta constelación?


La constelación de Orión es un patrón que se repite en monumentos en todo el mundo antiguo, desde Egipto hasta México. Esta constelación ha sido el centro de los cielos para nuestros antepasados, pero ¿por qué Orión era tan importante para las civilizaciones antiguas? ¿Por qué monumentos como las pirámides de Egipto fueron construidas de tal manera que imitaran los cielos?

La ciudad entera de Teotihuacán parece estar alineada astronómicamente. Está alineada de 15 a 25 grados al este de norte verdadero, y la pared frontal de la Pirámide del Sol está exactamente perpendicular al punto en el horizonte donde se pone el sol en los equinoccios. El resto de los edificios ceremoniales fueron trazados en ángulos rectos a la pirámide del sol.

Otra alineación hallada es la de la estrella Sirius, sagrada para los antiguos egipcios, y que ha llevado a algunos a sugerir un vínculo entre las grandes pirámides de Egipto y México. 

La constelación de Orión

Orión es visible en el cielo desde noviembre hasta febrero. Podrás ver a Orión al sudoeste del cielo si estás en el hemisferio norte o al noroeste cielo si estás en el hemisferio sur. Se ve mejor entre los grados de las latitudes 85 y – 75. La ascensión recta es de 5 horas, y su declinación es de 5 grados. Alnilam, Mintaka, y Alnitak, que forman el cinturón de Orión, son las más importantes estrellas en esta constelación. Betelgeuse, la segunda estrella más brillante de Orión, establece el hombro derecho del cazador. Bellatrix sirve de hombro izquierdo de Orión.

Orión y la constelación Cygnus (una constelación del norte en el plano de la Vía Láctea. Su nombre deriva de la palabra latinizada Helénica (en griego) para el cisne. Una de las constelaciones más reconocibles del verano del hemisferio norte y el otoño, que cuenta con una asterismo prominente conocido como la Cruz del Norte) han sido tan importantes para todas estas civilizaciones antiguas y de alguna manera esta importancia depende de donde venimos y a donde vamos.

En el año 2006, el telescopio Hubble captó una imágenes nunca antes vistas de la Nebulosa de Orión – una formación de estrellas masiva a 1.500 años luz de la Tierra. La fotografía panorámica revela más de 3.000 estrellas en distintas etapas de la vida y da a los investigadores nuevas perspectivas en la formación de objetos celestes y sistemas planetarios, y según los científicos modernos, es aquí, en esta misteriosa nube de polvo y gas, donde estrellas y planetas pueden haber sido creados hace billones de años.


Los astrónomos generalmente se refieren a él como M42 y es allí donde están naciendo estrellas. La constelación de Orión es una de las formaciones más prominentes de estrellas en el cielo nocturno y ha sido venerada por las culturas antiguas alrededor del mundo durante miles de años. El nombre del semidiós griego Orión en el siglo VIII A.C., se debe a que las estrellas de esta constelación forman la cabeza, hombros, cinturón y pies de un hombre y según la mitología griega, Orión era un gigante nacido con habilidades sobrehumanas y un poderoso cazador. Cuando el héroe griego eventualmente fue asesinado, fue colocado entre las estrellas por toda la eternidad. Su padre fue Poseidón.

Teotihuacán y Orión están perfectamente alineados.

Según la mitología egipcia, los dioses descendieron del cinturón de Orión y Sirius, la estrella más brillante en el cielo. La antigua civilización egipcia creía firmemente que entidades bajo la forma de seres humanos descendieron de Sirio y Orión, se trataba de Osiris e Isis, quienes se relacionaron con la raza humana.

Sirio y Orión son críticamente importantes porque representan a Isis y Osiris, el dios y la diosa de la que supuestamente se originó toda de la civilización egipcia y, en última instancia, toda la civilización humana. Los antiguos egipcios eran muy claros, y encontramos evidencia en las escrituras que Orión estaba vinculado con la creación, Orión y Osiris son lo mismo en el antiguo Egipto y los egipcios creían que Osiris regresará de Orión algún día y no sólo en Egipto encontramos relatos de «dioses» prometiendo volver, encontramos esto prácticamente en todas las culturas en la antigüedad. El concepto de que las tres pirámides de Giza están en una alineación única con el cinturón de Orión es fantástico. ¿Por qué la gran pirámide tiene ejes de aire que apuntan a Orión? Estas son sólo algunas de las preguntas que hasta hoy, no tienen una respuesta clara.

Si nos trasladamos 500 millas al sur de El Cairo, nos encontraremos en una desolada llanura de la región oriental del desierto del Sahara el misterioso sitio arqueológico conocido como Nabta Playa. Descubierto por un equipo de científicos en 1974, los investigadores creen que las piedras esparcidas aquí eran una vez parte de un gran centro ritual de una antigua civilización que prosperó entre el 6400 al 3400 A.C., justo antes del auge de los egipcios. Uno de sus centros es un círculo que ha sido llamado el «mini Stonehenge del desierto». Durante más de tres décadas, esta estructura circular de piedra y su intrincada alineación a las estrellas de la constelación de Orión han desconcertado a los arqueólogos. Los constructores de Nabta Playa parecen tener un buen nivel de entendimiento de la física y las matemáticas, que les permitió construir estas estructuras en relación con la constelación de Orión.

El Ingeniero Robert Bauval y astrofísico Thomas Brophy han estudiado la configuración de este misterioso monumento de más de diez años, en su libro Black Genesis, ellos sugieren que el círculo de piedra es un diagrama de estrellas que se alinea con las estrellas del cinturón de Orión en el solsticio de verano.

Según los científicos, la datación por radiocarbono indica que el sitio fue construido hace casi 7.000 años. Brophy estudió la colocación de las puertas y las piedras del centro y descubrió que en el año 4900 A.C., tres de las piedras centrales se alinearon precisamente con tres de las estrellas más brillantes en la constelación de Orión.


A sólo 35 millas al noreste de la ciudad de México se encuentran las ruinas de Teotihuacán, una antigua ciudad habitada por más de 150.000 personas. Los investigadores creen que las estructuras impresionantes existentes aquí, incluyendo dos grandes pirámides y un templo fueron construidas en el siglo II A.C. y como las pirámides egipcias de Giza, los monumentos señalan directamente a las tres estrellas del cinturón de Orión. Esto no es casual; Existen evidencias, y Orión es claramente un lugar importante en los cielos para las civilizaciones antiguas de América y África. El diseño de las pirámides de Teotihuacán representa la formación del cinturón de Orión, es claro como el agua. La historia nos dice en el año 3114 A.C., los dioses vinieron del cielo a la Tierra en una convención y esta convención se produjo en Teotihuacán.

La construcción de Teotihuacán se atribuyó a los Gigantes Quinametzin; Quinametzin (Náhuatl), una raza de gigantes que, cuenta la leyenda, poblaron el mundo durante una anterior era y cuyos sobrevivientes se ocultaban en esos días. «Lo Quinametzin fueron creados durante la época del sol de la lluvia y su gobernante era Tlaloc. Su gobierno terminó cuando Quetzalcóatl generó una lluvia de fuego y los Quinametzin murieron.»


Otro aspecto muy interesante es que las pirámides de Teotihuacán reflejan la posición de chips de computadoras.

El diseño de la ciudad se asemeja a un tablero de circuitos de computadora con 2 chips de procesador grandes. La pirámide del Sol y la Luna están conectados por lo que se llama Avenida de la Muerte, que se extiende desde el norte al sur. Hay otra vía, de igual longitud, que corre de este a oeste. A lo largo de la Avenida, hay una serie de patios abiertos con pequeñas plataformas. Los patios son de 145 m. de ancho. Existen numerosas similitudes a las pirámides de Giza, en Egipto utilizando las mismas matemáticas como en la meseta de Giza. La base de la Gran Pirámide en Egipto y la del Sol en México miden 750 pies cuadrados. La pirámide del Sol posee exactamente la mitad del alto de la pirámide de Giza.” – History Channel

Otro sitio increíble que tiene una conexión directa a la constelación de Orión se encuentra en el noreste de Arizona. Aquí la tribu indígena «Hopis» ha llamado a estos picos de la meseta de Colorado su hogar durante más de 1.000 años. Muy por encima del desierto de Arizona, se encuentra su reserva, que abarca más de 1,5 millones de hectáreas, y está conformada por 12 pueblos. Según la investigación del paisaje Hopi y mitología de la tribu están centradas con Orión.


Los hopis migraron al suroeste y después de una serie de construcción de aldeas abandonaron estos pueblos, llegaron a estas tres lugares principales en el norte de Arizona. En primer lugar, las llamaron mesas de segunda y terceros. Las mesas del Hopi forman la imagen del cinturón de Orión y se dice que los Hopi específicamente llegaron aquí debido a la forma, por lo que sabemos con certeza que los Hopis estaban extremadamente interesados en el cinturón de Orión y para ellos su fue el centro de su universo. Dicen que es un lugar donde hacen contacto con los dioses y según algunos investigadores, no sólo las tres mesas representan las estrellas en el cinturón de Orión, sino que cuando se conectan otros monumentos de los Hopi en el sudoeste, los sitios colectivos del mapa forman todo el cuerpo de la constelación de Orión.


Las tres Hopi Mesas están perfectamente alineadas con la constelación de Orión.

Todas las grandes estrellas de la constelación corresponde a un sitio de ruinas o de un pueblo en el que los Hopi viven actualmente. Cuando echamos un vistazo al hombro izquierdo de Orión se encuentra un lugar llamado Wupatki, al norte de Flagstaff, Arizona, donde los Hopi construyeron esta ruina aproximadamente en el 1.120 D. C. Entonces nos encontramos con otro lugar llamado Ruinas Homolovi de Winslow, Arizona, ésta corresponde al hombro derecho de Orión y a la estrella Betelgeuse y además nos encontramos con que otros sitios corresponden a la estrella Rigel. Así también podemos encontrar un conjunto de pueblos que se corresponden con el pie derecho de Orión, la estrella Saiph. ¿Coincidencia? No creo.

Si nos fijamos en la historia Sumeria, de Egipto, y de los Mayas, veremos que se trata de la misma historia contada de diferente manera en diferentes idiomas. Aquellos que vinieron de las estrellas, y comenzaron la civilización humana. Y lo increíble es que todas estas historias, leyendas y cuentos tienen que ver directamente con la constelación de Orión, y dicho esto, no puede ser una coincidencia.

Lo que necesitamos hacer es enfocar nuestra investigación en Orión, tenemos que entender por qué las antiguas civilizaciones que gobernaron el mundo, miles de años atrás, le dieron tanta importancia a esta constelación, y por qué decidieron construir monumentos y ciudades que representan las estrellas sobre el terreno. Tenemos que estudiar la historia y buscar evidencia adicional ahora que contamos con la tecnología que nos permitirá obtener respuestas de cientos si no miles de preguntas que la raza humana tiene en cuanto a su origen y al verdadero propósito de la vida en conjunto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario